ANSES febrero 2026: El inicio de febrero de 2026 trae novedades importantes para millones de jubilados y pensionados en Argentina. La Administración Nacional de la Seguridad Social confirmó un nuevo aumento en los haberes, que busca acompañar la inflación y sostener el poder adquisitivo de quienes dependen de estas prestaciones. Además, ya se encuentra definido el calendario de pagos, lo que permite a los beneficiarios organizar sus gastos y prever el día exacto en que recibirán su dinero.
El aumento confirmado para febrero 2026
De acuerdo con lo informado oficialmente, las jubilaciones y pensiones tendrán un incremento del 4,29 por ciento a partir de febrero de 2026. Este ajuste se basa en la variación del Índice de Precios al Consumidor de diciembre de 2025, siguiendo la normativa vigente del Sistema Integrado Previsional Argentino. El porcentaje es superior al del mes anterior y representa un alivio en un contexto económico marcado por la inflación.
Nuevos montos de las prestaciones
Con el aumento, el haber mínimo se establece en 364.299,32 pesos. A este monto se le suma un bono adicional de 70.000 pesos, lo que lleva el total a 434.299,32 pesos. El haber máximo alcanza los 2.451.453,70 pesos. La Prestación Básica Universal se ajusta a 166.788,50 pesos y la Pensión Universal para el Adulto Mayor queda en 291.439,46 pesos. Estos valores reflejan la intención de mantener un piso de ingresos que permita cubrir necesidades básicas y dar un respiro en un escenario económico complejo.
Impacto en las asignaciones sociales
Las asignaciones sociales también tendrán un incremento en sus montos. Esto incluye la Asignación Universal por Hijo, la Asignación por Embarazo y otras prestaciones que forman parte del esquema de apoyo económico que brinda ANSES. De esta manera, se busca que las familias más vulnerables también reciban un refuerzo en sus ingresos y puedan enfrentar con mayor tranquilidad el inicio del año.
El calendario de pagos de febrero
El calendario de pagos de ANSES para febrero de 2026 comenzará el lunes 9. Como es habitual, se organizará de acuerdo con la terminación del número de documento de cada beneficiario. En la primera semana cobrarán quienes perciben jubilaciones y pensiones que no superen el haber mínimo, junto con otros grupos específicos. Este orden busca garantizar un proceso ordenado y evitar aglomeraciones en bancos y entidades de pago. La distribución escalonada permite que cada persona sepa con anticipación cuándo recibirá su prestación.
Cómo se define la movilidad previsional
La movilidad previsional es el mecanismo que determina los aumentos mensuales de las jubilaciones y pensiones. Desde la implementación de la nueva fórmula, los haberes se ajustan automáticamente según la inflación registrada por el INDEC. Este sistema reemplazó los aumentos trimestrales por decreto y tiene como objetivo que los ingresos de los jubilados no pierdan poder adquisitivo frente al avance de los precios. La actualización mensual brinda previsibilidad y asegura que los haberes acompañen la evolución de la economía.
Qué significa este aumento para los jubilados
El porcentaje de incremento de febrero es más alto que el de enero, lo que representa una señal positiva para los jubilados. El bono adicional de 70.000 pesos sigue siendo un complemento fundamental que ayuda a cubrir gastos de alimentos, medicamentos y servicios. Sin embargo, persiste la preocupación por la capacidad real de los haberes para enfrentar la inflación y mantener un nivel de vida digno. El desafío sigue siendo que los ingresos alcancen para cubrir las necesidades básicas sin depender de ayudas externas.
Expectativas para el resto del año
El aumento de febrero marca la continuidad de un año en el que se esperan nuevos ajustes mensuales. La evolución de la inflación será clave para determinar el porcentaje de incremento en los próximos meses. Los especialistas advierten que, si la inflación se mantiene elevada, los aumentos podrían resultar insuficientes. Por ello, el seguimiento de los índices económicos será determinante para evaluar el impacto real en los ingresos de los jubilados y pensionados. La expectativa está puesta en que la fórmula de movilidad logre sostener el poder adquisitivo.
Consecuencias en la economía familiar
El haber mínimo con bono representa un alivio para quienes dependen exclusivamente de la jubilación. Muchos adultos mayores destinan gran parte de sus ingresos a medicamentos, alquileres y servicios básicos. El refuerzo económico permite afrontar estos gastos con mayor tranquilidad, aunque la inflación sigue siendo un factor que erosiona rápidamente el poder de compra. La planificación financiera se vuelve esencial para administrar los recursos y evitar que el dinero se consuma antes de fin de mes.
Conclusión
El comienzo de febrero de 2026 trae un aumento del 4,29 por ciento en las jubilaciones y pensiones, acompañado de un bono que eleva el haber mínimo a más de 434.000 pesos. El calendario de pagos inicia el 9 de febrero y se organiza según la terminación del documento. Aunque el ajuste es modesto frente a la inflación, representa un esfuerzo por mantener el poder adquisitivo de los adultos mayores y de quienes dependen de las asignaciones sociales. El desafío será que estos incrementos logren acompañar la inflación y garantizar una vida digna para millones de argentinos.
